Desde la época de la Grecia Clásica, es que hemos admirado los fenómenos naturales, tanto así que nos hemos dedicado incansablemente a darles explicación, por medio del estudio de los astros por una parte, así como también por el desarrollo del relato oral y la investigación científica. Las civilizaciones pasadas, daban gran relevancia a cierto ejercicio que hoy no es más bien insignificante, y a la vez socialmente denostado, ese ejercicio personal es el Ocio. La práctica de él se asocia en la actualidad a la pérdida de tiempo y a la aversión a ser un sujeto productivo y socialmente valorado. Es en la antigua Grecia donde este concepto tuvo su connotación mucho más profunda; de modo que el hecho de practicarlo, daba a entender una preocupación consciente sobre como nos entendemos a nosotros mismos, el cultivar nuestra mente, cuerpo y espíritu como componentes esenciales del crecimiento físico e intelectual.
Cuantas veces nos hemos despertado a sobresaltos, asegurando tener una revelación? gran parte del tiempo, creemos que esa idea es fruto de la iluminación, creemos que es algo espontáneo y sobrenatural. Si fuese así tendríamos que depender de la suerte para solucionar nuestros más grandes problemas, para ilustrar este punto es que cito a Pablo Picasso, quien dice certeramente "Espero, que cuando llegue la inspiración, que me encuentre trabajando". Debido solamente a esta aseveración de un genio del arte moderno es que podemos vislumbrar la naturaleza de una buena idea, la cual no es espontánea, sino que se presenta de improviso solamente cuando hemos estado realizando algo y si nos encuentra trabajando mucho mejor, ya que nos encontraríamos con la oportunidad de llevarla a la acción.
Las buenas ideas vienen de otras buenas ideas.
Sin el Ecosistema adecuado, no hay generación de ideas que tengan valor o creatividad. Así como el ocio sirve para desarrollarnos, también alimenta las inquietudes personales y establece además cuan solido será lo que desarrollemos. Por otra parte y haciendo hincapié en lo expuesto por steven Johnson en el video arriba, nuestros talentos deben ser catalizados y evolucionar en espacios adecuadamente dispuestos para la generación de valor, tratar de graficar esto es llevar a la mente de las personas (con más conocimiento de fútbol) el gol de Maradona a Inglaterra en 1986, y dentro de la tecnología, la misma creación de la computación personal por parte de Apple con el revolucionario Apple Macintosh en 1984.
El pensamiento creativo tiene valor y el mundo de los negocios se está dando cuenta, paso a paso, inclusive afectando al PIB en un 1.6% en 2011.
El valor de las industrias culturales va en aumento.